Amadas Dulces Mujeres,
Una vez más, las saludo con mucho cariño.
Hoy quiero hablarles de un tema que sé que será importante para muchas y útil para otras, ya que les ayudará a entender y aclarar muchas dudas. El tema que les traigo hoy trata sobre la importancia de por qué debemos memorizar los versículos bíblicos y la Palabra de Dios.
Cuando tomamos el tiempo para aprender los versículos, estos se convierten en parte de nuestras vidas y de nuestro diario vivir. Una vez que entiendes por qué debes aprenderlos, comienzas a hacerlos parte de ti y de tu entorno, y es ahí donde comienzan a provocar un cambio en ti y en quienes te rodean.
Cuando comienzas a citarlos, las personas que te rodean comienzan a identificarte por la forma en que hablas. ¿Recuerdan a Pedro, el discípulo? (Mateo 26:75) Cuando lo leas, te darás cuenta de cómo identifican a Pedro por su manera de hablar.
Ahora bien, al ver la importancia de aprenderse los versículos y la Palabra, te digo más, en Isaías 55:11 nos dice: "Así será mi palabra que sale de mi boca, no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero y prosperará en aquellos a quienes la envíe."
¡Poderosa es esta palabra!
Lo que quiero que vean y entiendan es la función y transformación que ocurre en ti cuando haces tuya la Palabra de Dios y la vives. Cuando aprendes a hacer tuyos y a usar los versículos bíblicos en tu vida, ellos comienzan a ministrarte, primero a ti y luego a las personas que te rodean y te escuchan.
La Palabra de Dios tiene un gran poder, y una vez que tú la compartes, cambia todo a tu alrededor. ¿Sabías que la Palabra de Dios es viva y eficaz, y es más cortante que toda espada de dos filos, penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los pensamientos e intenciones del corazón? (Hebreos 4:12)
¡Wow! Qué gran palabra, un versículo aplicable para enfrentar guerras en tu vida con gran seguridad. Los versículos son capaces de ayudarte en cada punto y situación de tu vida. Citarlos te alienta, te consuela, te fortalece, te sana, te reconstruye y te ayuda a tener más seguridad, a no tener miedo y a enfrentar muchas cosas, especialmente al enemigo. Los versículos que aprendemos día a día nos apasionan por el Señor y su Palabra, nos ayudan a ser mejores y a vivir con una fe y esperanza real.
Pero, ¿cómo puedes comenzar a vivir de manera distinta? Debes empezar por aprender a memorizar los versículos bíblicos y a leer la Biblia. Así es como nos enamoramos del Señor, este es el camino correcto. Recuerda que la Palabra de Dios es amor, es Dios mismo y parte de su legado. Te exhorto, amada Dulce Mujer, a memorizar los versículos bíblicos. Verás el cambio que producirán en ti y en tu vida.
Dios te bendiga. Hasta la próxima.
